Continuando un poco con el tema, se me ocurren algunos puntos a revisar cuando nos encontramos ante un problema de mordedura de rabos u orejas:
- Temperaturas inadecuadas (por encima o por debajo)
- Suelos mojados y cuadras mal diseñadas.
- Exceso de amoniaco ó sulfuro de hidrógeno
- Corrientes de aire
- Problemas con el suministro de agua o de pienso
- Comederos insuficientes
- Falta de espacio




